martes, 2 de marzo de 2010

Tengo una debilidad.


Tengo una debilidad
hay que calamidad
mi vida es un disgusto
Tengo una debilidad
no sé que pasara
Si no me doy el gusto...


Si, así empezaba la canción que en su día hizo famosa Antonio Machín.
Pues como dice la letra yo tengo una debilidad.
Dejemos aparte lo de que mi vida es un disgusto y no sé que pasará si no me doy el gusto, que hoy no viene a cuento.
Pues eso, a lo que iba.
A darme el gusto de ver, aunque sea en fotos, a mi debilidad.
Dicen que quién tuvo, retuvo y creo que las fotos dan constancia de ello.
Torero grande donde los haya, para mi, de culto.
Una persona digna de admirar.Por su torería, por su lucha constante y sobre todo por su afición.
En sus últimas comparecencias en Las Ventas, han pasado por sus curtidas manos nada más y nada menos que pupilos de Conde de la Maza, Barcial(en 2 ocasiones)Guardiola,Fraile,Hernández Plá,Pto.San Lorenzo,San Martín y Adolo Martín.
Solamente les estoy hablando del 2000 hasta el año pasado.
Creo que es un historial digno de admirar.Algunos no lo tendrán en su vida.
Está claro que el maestro, ya no está para esa gran responsabilidad que es torear en Las Ventas, pero siento decirles que yo me sigo ilusionando en verle anunciado.
Aquí, en mi tierra, no me han dejado verlo, de ahí que haya hecho unos cuantos quilómetros por verle allá donde he podido.Desde luego estaría dispuesto a seguir haciéndolo.
De momento me queda el consuelo de verlo, como ya les digo en imágenes.
Después de tanto medio-toro, de las primeras ferias de la temporada tan flojas, de toreros haciendo muy poquito y de ver como empieza la cosa, va y me llegan al correo unas fotos que me devuelven la ilusión.
Entonces me pregunto, ¿cómo es posible que después de ver en lo que va de año 5 corridas de toros y no inmutarme, una foto me puede hacer levantar de la silla y gritar en mis adentros:QUE GRANDE ERES!?
Pues señores, no lo sé, pero es lo que me ha pasado.
Creo que por eso lucho porque pese a las injusticias, al deterioro de la fiesta, a la mutación taurina, al tema toro, soy consciente de que el detalle mínimo me da esa inyección de sentirme orgulloso de amar el mundo del toro.
Solo me queda decirle una vez más...GRACIAS MAESTRO!!!
PD:Las fotos no se de que fuente provienen, solo me queda agradecer a quién me las mandó, que ya hizo bastante.
Para fializar les dejo con unas las palabras del maestro:
Dígame algo que le moleste.
Que me sigan preguntando qué busca Frascuelo y por qué toreo. La falta de sensibilidad me hace daño. No quiero nada, tan sólo ponerme delante de un toro y sentir el toreo. Es un homenaje a mi padre y a Luis Álvarez. Tendrían
que estar dentro de mí para entenderlo,o, por lo menos, para respetarlo.

5 comentarios:

Antonio Díaz dijo...

En este caso, y otros muchos, compartimos debilidad. Aunque no conservo muchas esperanzas de ver muchas veces más a Frascuelo. Me gustaría equivocarme, pero su tiempo ya pasó. No me gustaría verlo arrastrarse como Ortega Cano o tantos otros. No debe manchar su nombre.


Saludos

Enrique Martín dijo...

Me sumo a esa debilidad. Es una pena pero coincido con Antonio Díaz y creo que a Frascuelo ya casi nos queda tan el recordarle. Aunque yo estaría dispuesto a verle hacer el paseíllo y que estuviera en el callejón corrigiendo a los maestros de ahora, para ver si de una vez les entra en la cabeza que esto es un sentimiento, no una profesión.

Anónimo dijo...

El Maestro ha dejado muchos detalles para el recuerdo, siempre será recordado por el buen aficionado. No obstante, pienso que ya llegó el momento de retirarse, es muy de agradecer los detalles que ha tenido las dos últimas temporadas.
Matar la de Cuadri en la que fue cogido por el de San Martín, reaparecer con esa misma ganadería y el año pasado la de Adolfo son gestos muy loables en los tiempos que corren ante ganado que no quieren ver las figuras ni en pintura pero debe reconocer que está mermado de facultades físicas para ello y debe retirarse.

Me gustaría una despedida por todo lo alto, fuera de feria, con ganado que embista pero, ésta vez sí, con algo de Domecq. Dejemos lo otro para los jóvenes, que son quienes deben hacerlo.

J.Carlos

Iván dijo...

Por supuesto que estoy completamente de acuerdo con vosotros.
Ojalá le diesen ese gusto.

Anónimo dijo...

Para mí eso no es una debilidad Iván.
Tu pasión por frascuelo demuestra tu sensibilidad para amar la Verdad del mundo de los Toros, y la sinceridad que hay dentro del Toreo.
Si comenzaras a idolatrar a un torero que nunca se enfrenta al Toro, entonces sí que sería una debilidad; muy humana y comprensible, por supuesto, como todas las debilidades...Pero Frascuelo!!
Frascuelo es un TORERO auténtico al que los aficionados respetamos, admiramos y retendremos por siempre en nuestras memorias.

Un Beso