viernes, 5 de noviembre de 2010

El apunte.


La cuestión es que, al margen de “atanasios” y “domecqs”, son cada vez más difíciles de ver en las plazas animales de otras sangres, con sus diferentes peculiaridades y comportamientos. Y cuando sale alguno de estos ejemplares se hace más patente, por falta de costumbre y análisis, esa monotonía técnica a la que nos referimos, muy adelantada para el toro mayoritario pero no siempre válida para el minoritario.

En este sentido, hablamos del toro “parado” de Núñez, pero también habría que hacerlo, entre otros, del trotón o andarín de Saltillo y Santa Coloma, contra el que tan mal lo pasan los toreros inexpertos, desconocedores de los resortes que ayudan a aprovechar al ejemplar bueno de esta sangre a andar con menos apuros con el con el malo. Si cada uno de estos encastes tiene una embestida distinta, distinta debe ser también la técnica empleada para torearlos.

Hasta hace no tanto, conceptos como estos eran de uso común entre profesionales, probablemente porque había más costumbre de variar de encastes a lo largo de las corridas de cada temporada. Cualquier torero que se preciara de tal, por no hablar de un gran especialista como Paco Camino, sabía que la forma de cuajar un “santacoloma” era llevarlo en línea recta, sin forzar las embestidas hacia adentro, después de haberlo citado con espacio por delante, sin encimarse, y siempre con la muleta en la cara. Y que la faena, buena o mala, debía ser necesariamente corta antes de que, pasado de pases, el animal empezara a gazapear y a salirse con al cara por arriba.

Extraído de un comentario de Paco Aguado.

3 comentarios:

Enrique Martín dijo...

Iván:
Quizás ahora nos planteamos mucho más lo de los encastes. En cambio antes había por parte de los toreros un más amplio conocimiento de las ganaderías, de los encastes, por supuesto, pero sabiendo cuales eran las especificaciones propias entre hierros. Ahora ya hemos llegado hasta a querer satanizar a los que no quieren el monoencaste. Pretendemos que las excepciones plausibles de Domecq tapen las vergüenzas de la mayoría que crían borregos tontos para las figuras.
Un abrazo

Iván dijo...

Así es Enrique, pero lo que más me jode de esto, es que muchos de estos encastes, acabarán muriendo de pena y eso es algo que me hunde.
Un abrazo!

Isabel-19 dijo...

Iván, debes analizar el escrito de Aguado y hacerlo párrafo a párrafo, linea a linea y oración tras oración.

No le encuentro explicación a esta reposición del de los 6, a lo que le sobra lo de Toros y por supuesto el segundo, repetitivo y vacuo, segundo 6.

Todo el articulo tiene un trasfondo de intencionalidad con la que desacreditar, dentro de una cuidada sutileza a lo que llama minoritario. Yo diría minoría selecta.

Intencionalidad para con Paco Camino, al que vé aplicando un toreo en la rectitud, tapando la cara; no debe haberlo visto suficientemente.

Lo de que no sé, apartir de cuantos pases, el toro de Saltillo o Santa Coloma (nuestro cárdeno, cárdeno sin buscar pelo) comienza a echar la cara arriba y todo ello sin forzar las embestidas. "Arreglaos" estamos con el Toreo forzado!

Creo que el retrato que hace es afensivo para este encaste. Busca el descrédito de forma solapada.

Francamente no consigo aclararme, la razón por la que has colocado tan fea entrada; a no ser que me argumentes razones suficientes. En principio creo que te lo han colocado al relance. Con la de argumentos, que han de sobrarte , para escribir o hablar de Toros, sin tener que ir a las papeleras.

Un abrazo.

Isabel-19

P/D No en todo se puede estar de acuerdo. Lo siento