jueves, 13 de octubre de 2011

Los toros de Ana Romero.


Desgraciadamente la gravísima cornada de Juan José Padilla fue la noticia del fatídico día en el que los toros de Ana Romero pisaban el ruedo de La Misericordia.
No era momento de ponerse a hablar del juego de los toros en esos días, pero ahora que ya por suerte, todo va mucho mejor (desde aquí toda mi admiración para Padilla que nos está dando una clase de lucha en la vida)creo que podemos opinar sobre el tema que les comento.
Sinceramente no me esperaba yo que iba a salir una corrida de toros de ese hierro con la "guasa" con la que salió.
Ante estos casos hay una duda que me asalta.
Siempre he oído aquello de que cuando esos hierros (Ana Romero, Victorino, La Quinta) no las matan las figuras, los toros salen "diferentes"
Hace mucho tiempo que tanto en blogs como en diversos corrillos taurinos, he leído o he oído que lo de Ana Romero y La Quinta estaba en un punto de un toro tirando a bobalicón, pero después de ver lo de Zaragoza hay cosas que no me cuadran.
¿Crééis realmente que esto tiene una explicación?
Me gustaría leer varias opiniones y comentar un poco el tema.
Saludos!

3 comentarios:

Enrique Martín dijo...

Iván:
A mí me pasa como a tí, que no sé que pensar, pero lo cierto es que estas "casualidades" se vienen produciendo hace muchos años, pero muchos. La única diferencia es el grado de sofisticación en el fraude que han adquirido los que menean esto. Resulta muy chocante que cuando torean unos u otros, el toro varía del blanco al negro con una facilidad que asombra y mosquea.
Un saludo Iván

Diego Cervera Garcia dijo...

Iván:
No entiendo muy bien tú pregunta ni a donde quieres llegar.

Isa Molina dijo...

Interesante tema Iván. Yo siempre he pensando que de toros no saben ni las vacas, pero como dice Enrique no es la primera vez que pasa algo así.

El año pasado pude ver un par de novillos de La Quinta bravos y encastados, que cumplieron en el caballo, que desbordaron a los novilleros embistiendo incansablemente, digo embistiendo no siguiendo los engaños, que no es lo mismo.
Donde quiero llegar con esto, valga como ejemplo que cuando esta temporada se dio tanto autobombo al “gesto” de Ponce, Juli y Manzanares con la de La Quinta en Málaga, me quede un poco mosca, no es que sea mal pensada, es que peores cosas hemos visto los aficionados y lo que nos queda por ver.
Nadie sabe como va a ser un toro antes de que salga por chiqueros, eso es así, pero los ganaderos conocen muy bien lo que tienen en los cercados. Un saludo.