viernes, 13 de abril de 2012

- M E D I O C R A C I A T A U R I N A – El apunte de Jesús Valencia.


La Democracia es una palabra que llevamos utilizando mucho tiempo y que ya aplicábamos en tiempos de los romanos, donde existían Senados con voces aparentemente libres, aunque luego se apuñalaban por la espalda, como “brutos”.

El vocablo sale de nuestras bocas con mucha facilidad, habiéndonos traído la consecuencia personal, o sea, los demócratas, que todos reconocemos ser, pero sólo de boca hacia fuera, porque dentro queda poco de su significado.

La bonita palabra, va conviviendo con otras como “autocracia”, “dedocracia” (ambas mas profundamente arraigadas en el hombre que la otra), pero hace poco tiempo he leído un artículo de Emilio Lera (experto en Tecnologías de la Información) una nueva que define como “Mediocracia”, que atribuye a la democracia de las clases medias y que, en mi modesta opinión, tiene más significados de los que explica en su artículo, pudiendo considerarse como la democracia de los mediocres y también de los medios y de los mediáticos.

En ese entronque, me gustaría acomodar, amén de otros estamentos sociales, a la torería actual, que está perfectamente instalada en esa palabreja, desconocida, al menos para mí, hasta que la descubrí en la pluma de Emilio, en un artículo publicado en la revista de Ausbanc, a saber:

-Existen los toreros de las clases medias, que son aquellos que no dicen mucho, pero tampoco estorban a nadie y pueden ir en la terna abriendo o rellenando cartel, gozando de la simpatía del respetable; suelen ser agradables, guapotes, resultones, de fácil foto y autógrafo y que dejan un buen sabor de boca a todos los ediles de los pueblos que los contratan, sirviendo a los empresarios de moneda de cambio para sus intereses comerciales.

-Por otro lado están los toreros mediocres, que casi siempre pagan por torear o cobran por debajo de los gastos, siendo necesarios en este mundillo de dinero fácil, porque colman la satisfacción del nuevo rico, que apoya al sobrino, amigo o hijo de la querida, relacionándose con gentes, que si no fuera de este modo, ni lo escucharían. Son imprescindibles en la tauromaquia actual, porque sin ellos no se podría pagar a los buenos.

-Están también los toreros de los medios, que son aquellos que dicen algo al verlos, pero deben cuidar mucho lo que hacen o dicen delante de personajes ilustres de la pluma, la alcachofa o la caja tonta, porque se la juegan más que cuando están delante de uno de Miura. No encontraremos un atrevido, que le haga un feo a Molés, Villán, Arnás, Ruiz Villasuso y similares, porque pueden verse relegados al ostracismo taurino, o ser J.T., que tampoco es tan fácil, que digamos.

-Debemos relacionar, por fín, a los mediáticos, que ahora mismo son más necesarios que el pan de cada día porque colman de satisfacción a aficionados/das y no aficionados/das, e incluso de aficionades, donde caben todas las tendencias. ¡Qué haríamos sin ellos, Señor!?.

Jesús Valencia.

Foto: Paloma Aguilar

4 comentarios:

Óscar dijo...

Decía un tal Cortázar que "confundimos lo actual con lo moderno" .Pues eso.
Enhorabuena al alimón, Iván y Jesús.

Un abrazo.

Óscar

Iván dijo...

Muchas gracias a ti por el comentario.
Un abrazo Oscar!

Diego Cervera Garcia dijo...

Ivan:
Yo creo que a esta entrada cargada de razón y verdad no se le puede añadir nada mas, ni si quiera se puede hacer un apunte porque ya queda dicho y retratado todo.
Un abrazo

Enrique Martín dijo...

Iván:
Es que cuántas tropelías se han cometido en pos de la modernidad, que ni tan siquiera del modernismo o la vanguardia. El ser moderno es un quedarse a medio camino que no va a ninguna parte y solo dura mientras cuela la trampa. Enhorabuena por esta entrada que nos ha puesto a pensar.
Un abrazo