lunes, 11 de octubre de 2010

El Cid.


No voy a ponerme ahora a contar los triunfos de Manuel Jesús.
Creo que a estas alturas, todos sabemos quién es El Cid.
En un breve resumen les diría que para mí, es un torero que se puso en lo más alto, a base de entrega, de humildad, de sufrimiento y sobre todo de saber hacer las cosas cuándo y dónde tocaba.
Una de las muchas historias de toreros que por su propia lucha han llegado a la cima del toreo.
Claro, todo esto lleva a un punto en que todo el mundo les exige siempre lo máximo.
Yo creí en su recuperación, creí en una buena temporada, creí que poco a poco y superando la muerte de su padre, Manuel Jesús volvería a demostrar quién es el Cid.
Y por desgracia, he visto a un torero perdido, a un torero pegando pases sin ton ni son, a un torero que no está y lo que es peor, a un hombre que se cree lo que sus "amigos" le dicen.
Nos lo han querido vender como quién no es, nos han contado sus triunfos grandes, cuando no son tan siquiera, triunfos, nos han hecho creer que está recuperado, nos han hecho creer que es aquel Cid de los Hernández Plá, el de los Victorinos, el de Sevilla, el de Madrid...
Pero eso es mentira,nada de aquello se ha visto esta temporada.
Espero que este invierno le sirva al Cid para reencontrarse consigo mismo, pero ante todo, espero que no se crea lo que los otros cuenta de él.
Si quiere hay torero para rato, pero si sigue en esa linea no será nadie más que un vulgar pegapases,un trabajador del toreo.
Espero que jamás pase eso.

2 comentarios:

Enrique Martín dijo...

Iván:
Que clarito has dejado lo que es ahora el Cid, lo que todos deseamos que sea y lo que tememos que pueda ser. Sólo te puedo dedicar un olé y no un bieeejeeen de esos que dicen ahora los fisnos del toreo. El olé es tan sentido y sincero como tu entrada.
Un saludo

Iván dijo...

GRACIAS Enrique, ya sabes que agradezco tus palabras SIEMPRE.
Un saludo!