lunes, 14 de marzo de 2011

Orejas de paso y una duda que me persigue.


Hay orejas de peso y otras de paso.
Estas segundas son las que hasta ahora, están concediendo en Valencia.
Supongo que debe ser maravilloso cortar una oreja en Valencia, plaza de primera(eso dicen) pero cortarla de aquellas maneras, no se yo...
De todas formas ahí están y ya van unas cuantas.
Las tres últimas hoy .
No voy a ser yo quién haga una crónica de la tarde ya que hay muchos otros blogs, en especial Cornadas para todos de Andrés Verdeguer y División de Opiniones de Paco Montesinos, que describen más detalladamente dichos festejos y de la mano, de dos valencianos y ante todo, buenísimos AFICIONADOS.
Haciendo yo un resumen podría definirla como una tarde más, con una novillada con una chispa de interés (los novillos se mantenían en pie) y por la disposición de un valenciano, Jesús Duque, que bastante ha hecho el pobre con acudir a tal compromiso con tan solo una novillada por delante.
El francés en figura y del Álamo en ascensión a ello, ustedes ya me entienden. Desde luego hacen lo mismo que los del G10.
Y ahora, les lanzo una pregunta:
En la foto vemos una imagen de hoy de Valencia y otra de ayer de Olivenza. En una se ve un toro (además indultado) y en la otra, un novillo.
¿Me pueden decir ustedes la diferencia?Por más que miro la foto, sigo viendo dos novillos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Las orejas, por la facilidad con que son concedidas, han perdido el valor que tenían antaño. Muchas orejas se cortan a lo largo de la temporada pero ¿cuántas de esas faenas quedan en el recuerdo del aficionado? Escasas.

La lástima es que los poquitos aficionados que empiezan a interesarse por esto, en vez de ser educados (taurinamente hablando) por los plumíferos de turno, están mal informados.

¡Cuánto falta harían los Corrochano, Cañabate y compañía!

Saludos,
J.Carlos

P.D: te he mandado un correo personal

Vazqueño dijo...

Me parece comprensible que un novillo de Valencia alcance la seriedad de un toro de Olivenza, pensé que no encontrabas la diferencia en esa forma tan patética de administrar un derechazo, forzando la figura de esa forma horrible, con la pata "patrás" y pasándose el bicho a kilometro y medio de la bragueta, dos estilos que en esas fotografías son iguales, como prácticamente la totalidad del escalafón. Una de las lacras que asola la Fiesta: la monotonía de estilos insípidos así como la monotonía en el toreo y suertes que se realizan, por no hablar de el monoencaste y comportamientos calcados de lo toros.
Saludos!

Iván dijo...

J. Carlos, Vazqueño, completamente de acuerdo con vuestros comentarios.
Poco más puedo añadir.
Jose, tengo en cuenta lo del correo, en cuyando tenga un rato...
Abrazos!