domingo, 14 de febrero de 2010

Las ¨discusiones¨ del foro ¨ElAlbero¨.


En el foro ¨El Albero¨ debatimos muchos temas y esta semana nos encontramos con la ¨discusión¨ entre varios foreros de los encastes ¨comerciales¨ y los toreros que se enfrentan a estos.

El forero ¨Capotazo Aragonés¨ dejaba estas lineas:
Yo respeto muchisimo a don Rafael Rubio Rafaelillo,por tener huevos a enfrentarse a mulos con mala ostia que no son bravos ni nada sino mulos con mala ostia.
Tambien he de decir que los toreros que entran en las corridas de los mulos con mala ostia no durarian con todos mis respetos ni 5 segundos en el circuito de las corrridas encastadas y bravisimas corridas mal llamadas comerciales que a esas son las que verdaderamente son dificiles de torear porque exigen muchisimo.


¨Masgloria¨contestaba de tal manera, unos pots después:
No, claro que no, cuanta razón llevan estas palabras!!
Por eso, Rafaelillo y algunos como él, decidieron que jamás se enfrentarían a estas alimañas; y además por pura y paralizante cobardía.

Un Núñez sólo puede dar terror, ellos lo saben y lo sienten, por eso siempre soñaron con retrasar lo más posible ese fatídico encuentro.
Cada noche, estos toreros han tenido un cúmulo de pesadillas tremendas, llenas de horror y de pánico, de algo casi innombrable: El olor a Núñez es el olor del miedo para un torero
Eso lo sabe todo el mundo!!
Tanto terror sintieron, y siguen sintiendo…, que decidieron torear ganaderías descastadas para un público insensible.
Un público que conforma una minoría tan rematadamente torpe e idiota, que quiere emoción, integridad y además lucha cada día para que se mantenga intacta la ética inigualable de las Corridas de Toros; ese público que se cree aficionado y quiere preservar el mundo de los toros como si fuera un lugar sagrado, un lugar completamente aparte de todos los mundos. Un lugar, donde los toreros sean de verdad seres diferentes
Bueno, me refiero a esos espectadores raros que prefieren a Toreros que matan Palhas, por ejemplo, en lugar de adorar a las figuras que se enfrentan al gran temido, terrorífico y lleno de pura raza, encaste Domecq.

Y a todo esto, vuelvo a lo que me refería
Qué cobarde es Rafaelillo!!; y qué cobardes son todos estos que NO se enfrentan a los Núñez
Pero qué TOREROS son!!
Tout pour moi!!!!!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy totalmente en desacuerdo con el comentario del primer post y sintonizo con el sentido irónico del segundo comentario. La tauromaquia actual está tan desvirtuada que estamos haciendo concesiones donde no deberíamos hacerlas. No se puede consentir que las figuras pasen de puntillas antes las ganaderías duras. Se les debe exigir, sí o sí, que tengan varios de estos gestos al año. ¡Qué mínimo que maten corridas cuatro corridas duras en la misma temporada! Por ejemplo: Madrid, Bilbao, Pamplona y en otro coso que pudiera ser Sevilla o Zaragoza.

Lo verdaderamente triste no es la división de opiniones, la cual es perfectamente legítima en sí misma, lo peor estriba en que haya gente (mucha gente) que opina exactamente igual que “Capotazo Aragonés”. Son tan aficionados como podemos serlo los demás pero, en mi humilde opinión, poco informados o, lo que sería más correcto, desinformados. Es común confundir la bravura con la bobaliconería, con la nobleza, con la suavidad, con la bondad mientras que adjetivos como: genio, codicia o sentido se asocian a “mulos con mala hostia”, como dice “Capotazo Aragonés”. ¡Craso error!

Tiempo atrás, publicaste en tu blog un post citando unas palabras de Molés, curiosamente cargadas de razón, y alguien pedía explicaciones sobre por qué este comunicador ha hecho daño a la Fiesta. He aquí una de las razones. Estos conceptos deben quedar meridianamente claros para los aficionados, sobre todo, para los aficionados noveles que son más fácilmente manipulables por su mayor ignorancia taurina. La gran diferencia es que antes había críticos como el “Caña”, Navalón o Vidal que, además de informar, tenían una gran labor didáctica entre la afición y contribuyeron a la mejora de la Fiesta. Desgraciadamente es algo que hoy no ocurre excepto en contadísimos casos.

J.Carlos

Anónimo dijo...

Para no extenderme en el primer post, quisiera citar a un gran autor en éste, un hombre que bien merecería páginas enteras de reconocimiento por lo que significó su trayectoria y la de sus antepasados.

Antes de esto, quisiera decir que la situación actual del toro no viene de hace unos poquitos años sino que es un largo proceso que se viene gestando desde hace más de un siglo. Todo viene a colación de confeccionar un toro más a medida del torero y de su lucimiento artístico, algo que era perfectamente comprensible a finales del siglo XIX y principios del XX. Se trataba de echar un poquito de agua a un vino de una fuerte gradación, hasta ahí la cosa iba bien. Lo malo es que se empezó a echar demasiada agua al vino, hasta llegar a lo que tenemos hoy: “agua avinada”.

A colación de esto, quisiera mencionar a un hombre considerado por muchos como la persona que más sabía de toros en este país, no sólo por su extensa obra, dedicada casi por completo al mundo del toro sino por su gran afición y por ser bisnieto del legendario Don Vicente Martínez, ganadero de Colmenar Viejo y propietario de una ganadería que fue la predilecta de las figuras de su tiempo y no precisamente por su bobaliconería sino por saber conjugar al tiempo conceptos tan importantes como bravura, casta y toreabilidad, adquirida con la introducción de la sangre ibarreña en aquella vacada de casta Jijona a través del semental Diano y de sus descendientes. Este hombre es Don Luis Fernández Salcedo, asiduo aficionado de la plaza de Las Ventas, padre espiritual y consejero de muchos grandes aficionados, de algunos comunicadores taurinos y, curiosamente el otro día recordábamos una simpática anécdota sobre un consejo que Don Luis dio al recientemente fallecido Salvador Valverde cuando éste contaba apenas con 12 ó 14 años (descanse en paz).

Estas son las palabras de Don Luis y que cada uno extraiga las conclusiones que quiera:

“En esto de la bravura intentan sugestionarnos, lavarnos el cerebro para ver si acabamos por declarar lo que a ellos les conviene. Antiguamente los toros poseían bravura o demostraban mansedumbre y había una extensa gama de calificaciones que iban desde el fogueado hasta el toro de bandera. Un buen día alguien dijo aquello de: “los toros han sido bravos para los toreros” y paralelamente se dijo de otras corridas que “fueron bravas para el ganadero”. En el primer caso se decía que había sido muy noble equivocando así a la gente y llamando bravura a lo que era suavidad. Con lo de “bravo para el ganadero” se quería decir que había sido bronco, duro, difícil, es decir, sólo dejaría satisfecho al criador. Con esto se pretendía hacer antipática a la bravura. Después se empleó aquello de bravura molesta y bravura comercial, tirando por el suelo a la bravura auténtica y lo segundo apuntaba directamente al auge de la cuenta corriente.
Esta evolución se dio paulatinamente hasta la llegada de la guerra civil, después de ahí vino una profunda mutación. Tras la paz vinieron el utrero desmedrado, el desmoche fatal, el apoderado dictador y omnipotente, la espadita de juguete, el peto fuera de medida, los toros jabonosos, sus afortunados dueños y diversas corruptelas”.

J.Carlos

Anónimo dijo...

Muy de acuerdo con el primer comentario; y me ha gustado mucho leer las palabras del Sr. Luis Fernández Salcedo.
Muy interesante todo
Gracias

Respecto a ese “desconocimiento”, en mi más humilde opinión, pienso que de forma generalizada, en España la tradición prevalece ante el conocimiento del espectáculo taurino y, por supuesto, por encima del hecho cultural.
Lo triste es que cuando la mayoría se limita a seguir la tradición, se produce un terrible fenómeno que impide la curiosidad y la investigación; por tanto, la necesidad de cada persona a profundizar y aprender. El espectador se va paulatinamente conformando con escuchar ciertos medios de comunicación y pierde completamente la capacidad de manejar elementos de juicio propios; quiero decir, que se deja llevar.

A mí me sigue sorprendiendo releer, por ejemplo, a Hemingway en “Muerte en la tarde” publicado en (1932). Allí puedo comprobar que ya el autor por aquellos años, comentaba todas estos temas; temas que, desgraciadamente, todavía muchos aficionados españoles parecen desconocer completamente.

El taurinismo y la inexorable colaboración de la prensa, han logrado crear la confusión en el gran público…bueno, ya sabemos que la corrupción sólo busca el mayor beneficio con el mínimo “riesgo”…
Pero lo que no comprendo, es qué pinta el aficionado enredado en ese “juego de palabras” al que hace alusión el Sr. Fernández Salcedo
La verdad, yo hace tiempo que tengo la impresión de que hay muchos aficionados que no es que no sepan, sino que no quieren saber.
Lo que no logro comprender, es el porqué

Os dejo un fragmento que me gusta mucho del libro de Gemingway, parece que lo hubiera escrito esta misma mañana; seguro que lo conocéis a la perfección, pero creo que vale la pena reproducirlo ahora. Sobre todo porque él decía que, la suya, era la mirada de “un profano”.

“…Tras haber asistido a algunas corridas lo suficiente para entender de qué se trata, si los toros empiezan a significar algo para usted, tarde o temprano se verá obligado a mantener una posición definida en relación con ellos. O le gustan a usted los verdaderos toros, la verdadera lidia, y espera que se formen buenos toreros que sepan lidiar… o bien acepta usted la fiesta en su estado actual, se hace usted amigo de los toreros, conoce su punto de vista –hay siempre en la vida buenas y válidas excusas para todas las debilidades-, se pone usted en su lugar, echa a los toros la culpa de sus desastres y aguarda a que salga el toro que ellos quieren ver salir al ruedo. En cuanto usted haya hecho todo esto, se hará tan culpable como todos los que viven de la lidia arruinándola, y será usted todavía más culpable que ellos, porque paga para arruinarla….”

Saludos de Gloria

Anónimo dijo...

son todos unos amragados que no difrutan del toreo
si tuviesen huevos a ponerse delante de un toro cambiarian sus formas de ver la fiesta
el arte se hace con toros bravos y los que ustedes defienden son mulos

Anónimo dijo...

Me han parecido muy sabias las palabras de Don Ernesto. Por una parte, no me han extrañado porque en aquella época vivieron una Fiesta muy distinta a la actual, es decir, bebieron de fuentes bien diferentes en cuanto al concepto del toreo y también vieron un toro muy diferente al actual. Por otra parte, sí que me extrañaron un poco ya que nunca he leído nada de él y las únicas referencias que tenía, en materia taurina, hacia su persona fueron una serie de comentarios despectivos por el gran crítico Don Gregorio Corrochano. No lo voy a negar, soy muy “corrochanista”. No obstante, vuelvo a recalcar que me identifico completamente con el párrafo que has escrito. A partir de ahora habrá que tomar más en serio los pensamientos de Hemingway, el cual hizo mucho por la difusión de la Fiesta en todo el mundo.

Gracias Gloria, saludos

Señor “Anónimo”, por educación no voy a contestarle como merece. Sólo le diré que vivimos en un país libre y que usted tiene la libertad de dejar de visitar espacios donde se habla en otros términos de la Fiesta, así como la de opinar y argumentar sus ideas siempre desde el respeto y no desde el insulto. Yo, por ejemplo, no leo portales y páginas taurinas donde creo que están dando una versión tergiversada de lo que ocurre realmente en una plaza.

No tengo ningún reparo en decir que mis "toros" son los saltillos, albaserradas, santacolomas, veraguas, etc. Así como decir que los toreros que merecen mis mayores respetos son aquellos que se ponen delante de ellos. Los otros también me merecen respeto, lo cual no significa que tenga que alabar lo que hagan delante de ellos porque, para mí, no tienen el mismo mérito.
Además, opino porque vivo en un país libre y porque paso por taquilla, es decir, que cobran de mi dinero. ¿Queda claro?

Si me lo permite, recomiendo al administrador del blog eliminar todo tipo de comentarios con tono insultante, más que nada por cuestiones de “higiene linguística”.

J.Carlos

Iván dijo...

Joer Jose ME QUITO EL SOMBRERO una vez más.Lo mismo digo para Gloria.
Haceis que me sienta orgulloso del blog, solo por poder tener este tipo de comentarios de los que aprendo y admiro.
GRACIAS,
Por lo del anónimo Jose, pues sí, podría borrar el comentario, pero como tú dices esto es un país libre y que opine, si esa es su postura.
Cobarde por su parte por no revelar la identidad, pero bueno, es lo que hay.
Por mi parte, no merece contestación.La tendría si hubiese sido más correcto en su vocabulario, así no voy a perder el tiempo.
Esto de ir ¨en contra¨de muchos y recibir estas perlas, es algo lo que me estoy acostumbrando.
Debería publicar un boletín con todos los mails y mensajes privados que he recibido tanto aquí como en el foro, por defender ¨mi¨verdad.
Aunque siempre lo diré...mi conciencia está muy tranquila.
Saludos!